5 ejercicios para mejorar la flexibilidad |

Mujer realizando un estiramiento lateral, con una ropa deportiva gris y negra en una sala con espejo.
Algunos beneficios de la flexibilidad

La flexibilidad genera varios aspectos positivos en nuestro cuerpo y calidad de vida, tales como:

Ejercicios para mejorar la flexibilidad

Te enseñaremos algunos ejercicios que te ayudarán a conseguir los beneficios mencionados interiormente. Sin embargo, recuerda para que tengas resultados es importante hacerlos constantemente.

1. Estiramiento gato-vaca

Es ideal para fortalecer la columna vertebral y mejorar el flujo sanguíneo en la espalda.

Posición inicial: A cuatro patas, con manos, pies encogidos y rodillas en el suelo.

Movimiento: Arqueando la espalda hacia arriba mientras  bajas la cabeza (gato). Después y baja la espalda mientras levantas la cabeza y cadera (vaca).

Tiempo: Repetirlo durante 30 segundos inhalando y exhalando lentamente.

2. Postura de la cobra

Aumenta la flexibilidad de tu columna así como estira los músculos del pecho mientras fortalece tus hombros.

Posición inicial: Acuéstate en el suelo con las manos al lado de los hombros, mantén los codos al dado de tu cuerpo y los pies cerrados.

Movimiento: Mientras inhalas presiona hacia abajo mientras levantas suavemente la cabeza y el pecho. No levantes la cadera o los pies.

Tiempo: Mantenerlo durante 10 segundos inhalando y exhalando lentamente. Repetirlo cuantas veces sea necesario.

3. Estiramiento mariposa

Aumenta la flexibilidad en la lateral interior de las piernas y en la espalda.

Posición inicial: Siéntate de forma la planta de tus pies se toquen y las rodillas se queden dobladas hacia los lados.

Movimiento: Acerca lentamente las rodillas al suelo sin mover los pies, si te es más fácil, pon las manos en las rodillas y empújalas hacia abajo delicadamente.

Tiempo: Mantenerlo durante 10 segundos inhalando y exhalando lentamente. Repetirlo 2 veces.

4. Giro del tronco tendido

Aumenta la movilidad de la espalda. Estira la ingle, parte del abdomen y los músculos de la espalda. 

Posición inicial: Acuéstate con un brazo extendido de cada lado y sube las rodillas hasta donde están tus caderas y, sin mover las rodillas sube los pies de forma que estén de la misma altura de tus rodillas.

Movimiento: Con los pies juntos mueve las rodillas y el tronco hacia un lado sin mover los brazos.

Tiempo: Mantenerlo durante 5 segundos inhalando y exhalando lentamente. Repetirlo 2 veces de cada lado.

5. Estiramiento tijeras

Aumenta la movilidad de la espalda. Estira las músculos de la espalda y de las piernas.

Posición inicial: Siéntate abriendo las piernas lo máximo que puedas sin hacerte daño.

Movimiento: Estira los brazos e inclina el torso hacia delante intentando tocar el suelo con el pecho. Inhala y abaja cada vez más. 

Tiempo: Mantenerlo durante 20 segundos.

¡Buena práctica!

Por: Beatriz Pedreira (26/01/2025)

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